La materia es todo lo que nos rodea, lo que forma las cosas que podemos ver, tocar, oler, e incluso lo que no podemos ver con facilidad, como el aire. Todo lo que vemos está hecho de materia, desde un pequeño grano de arena hasta una enorme montaña. Ocupa un espacio y tiene peso, y aunque puede parecer muy diferente dependiendo de dónde la encontremos, todas las cosas están formadas por pequeñas partículas llamadas átomos.
Estas partículas son tan pequeñas que no se pueden ver a simple vista, pero están ahí, uniendo todo para formar lo que conocemos como materia.
La materia puede presentarse en diferentes formas o estados, los más comunes son el sólido, el líquido y el gaseoso. Cada estado tiene características especiales, podemos hablar de algo sólido, como una roca o un lápiz, tiene una forma definida porque las partículas que lo forman están muy juntas y no se mueven mucho.
En el caso de un líquido, como el agua o el jugo, las partículas están más separadas y pueden moverse más libremente, lo que permite que adopte la forma del recipiente que lo contiene, aunque su volumen siempre es el mismo.
Luego está el gas, como el aire que respiramos, donde las partículas están muy separadas y se mueven rápidamente, llenando todo el espacio disponible. Además de estos tres, también existe el plasma, que es un estado especial que se encuentra en cosas como el sol o el fuego, pero es menos común en la vida cotidiana.
Cuando combinamos diferentes tipos de materia, creamos mezclas, esto ocurre cuando dos o más sustancias se juntan, pero cada una conserva sus propiedades. Por ejemplo, al mezclar arena y agua, aunque se junten, la arena sigue siendo arena y el agua sigue siendo agua.
Algunas mezclas se pueden separar fácilmente porque las partes son visibles, como cuando juntamos frijoles y arroz, mientras que otras mezclas son más difíciles de separar porque parecen completamente combinadas, como el azúcar disuelto en agua, esto último se llama una solución la cual si una sustancia se disuelve completamente en otra, como cuando mezclamos sal con agua y desaparece a simple vista, aunque sigue allí.
A veces, cuando trabajamos con materia, ocurren cambios los cuales pueden ser físicos o químicos. Un cambio físico ocurre cuando la materia cambia de forma, tamaño o estado, pero sigue siendo la misma sustancia. Derretir hielo, por ejemplo, es un cambio físico porque el agua sigue siendo agua, solo que pasa de sólido a líquido. Lo mismo sucede cuando rompemos un vaso, el vidrio cambia su forma, pero sigue siendo vidrio.
Por otro lado, los cambios químicos son un poco más sorprendentes, porque la materia se transforma en algo completamente nuevo. Esto pasa cuando enciendes una fogata, la madera al quemarse, se convierte en ceniza, humo y calor, y ya no puede volver a ser madera o cuando el hierro se oxida y se convierte en óxido, también cuando horneamos un pastel y los ingredientes crudos se convierten en una deliciosa mezcla completamente distinta.
Los estados de la materia nos explican por qué el hielo se derrite en un día caluroso o por qué el vapor sale de una olla hirviendo. Las mezclas y soluciones nos permiten entender cómo se hacen cosas como las bebidas o el cemento y los cambios físicos y químicos nos muestran cómo todo, desde cocinar hasta construir, involucra transformaciones en la materia.
Todo esto está relacionado con la ciencia y también con la vida cotidiana. ¿Te imaginas preparar una limonada, mezclar los ingredientes y entender que estás creando una solución? O tal vez observar cómo se derrite una vela y darte cuenta de que ocurre un cambio físico.